La navidad, una fiesta más que festeja una gran parte de la sociedad, con diversas motivaciones y en distintas situaciones. ¿Qué hago yo hablando al respecto? Es una buena pregunta amigo lector, sobretodo cuando sepa usted que no soy cristiano.
Probablemente también sea una buena excusa para reunirte con las personas que aprecias y pasar un momento de comunión. Aunque es una de las fechas en donde son más notorias las diferencias y situaciones de las personas; es la parte que nunca me ha gustado y realmente me deprime bastante como en cualquier otra ocasión, a excepción de que esta vez las notas más. Algunas actitudes relacionadas a lo primero son las que me desagradan, como en cualquier otro momento, aunque esta vez parecen ser más forzadas y fingidas.
Ayer 23 hemos aprovechado la ocasión como buena excusa para reunirnos, gracias a la iniciativa y esfuerzo de Breno y los amigos de Aureal, a quienes quiero felicitar. Como comentaba por ahi con Antonio, yo siempre he tenido la idea de reunir a la comunidad y el grupo en una situación de este tipo, aunque más orientada a una fiesta. Aunque llegue tarde debido a algunas peripecias para encontrar una casa fosforecente y algunos accidentes automovilísticos en el camino, me alegra saber que asistio mucha gente e incluso gracias a la magia de la navidad, ala San Martin de Porres, Aureal logró reunir a perro, pericote y gato, además de otras especies de la fauna local como relata Jj.
Este año no he sentido ese agobio navideño, y tal vez eso indica que
es algo bueno. Puede que exista menos de lo malo y hayan mejores
perspectivas, en general creo que sí y estoy bastante entusiasmado.
No voy a decir feliz navidad porque sería bastante hipócrita de mi
parte, pero si comparto el buen espíritu de comunión. Tampoco voy
a ser como blackhand y decir: que duermas bien. (y yo creí que era
el grinch)