Son casi cuatro años desde que elegi una opción en mi vida. Estas son algunas cosas que han pasado, han dejado de pasar, me han hecho reflexionar y a la vez divertirme.
En principio no ha sido algo complicado o difícil para mi, puesto que no he sido un ávido consumidor de animales muertos. La parte "complicada" ha sido aprender a alimentarme adecuadamente. Es justo está parte la que me ha enseñado mucho, no tanto para volverme maniático de los porcentajes de calorías, proteínas, carbohidratos, etc, pero con el suficiente conocimiento y sobretodo información para saber que debo comer.
Muchos vegetarianos cometen el error de alimentarse al estilo «tradicional» es decir «todo lo que entre». Esto no funciona, puesto que debido a nuestra dieta uno primero debe consumir las cosas que ayudarán a tu cuerpo a mantenerse con vida (proteinas, proteinas, proteinas...), luego cosas que ayudarán al cuerpo a generar energías (carbohidratos, carbohidratos, calorías, etc...). A veces sólo consumimos lo segundo y terminamos con problemas de peso (en ambos casos) o malnutrición. Un vegetariano debe ser conciente de esto pues la idea fundamental del vegetarianismo es la de alimentarse bien para tener una mejor calidad de vida y no la de ser «light» o estar «a dieta». (Las dietas no existen, uno debe alimentarse bien y evitar problemas tanto de salud como estéticos).
He aprendido la importancia que tiene en nosotros lo que ingerimos, tanto como alimento, como en nuestro estado de ánimo. También se ha incrementado mi repulsión a algunas prácticas alimenticias; es que realmente no logro entender como es que pueden colocar esas cosas en sus cuerpos, ¿no tienen respeto por estos?, ¿no les importa su salud?.
Por otro lado en este aspecto he encontrado grandes posibilidades en nuestra diversa producción agrícola, generalmente poco apreciada, y con grandes fuentes nutritivas. Esto es bastante interesante, puesto que en otros lugares no se tienen estos productos; imagino los problemas que tienen los vegetarianos de estos sitios para encontrar alimento adecuado.
Me ha servido también para encontrarle una nueva forma a la
cocina, aunque ahora no tengo mucho tiempo para practicarla,
pero he preparado platos de lo más divertidos, ricos (personas
no vegetarianas pueden dar fé de esto) y que lucen bien;
y pienso que ¡todavía existen mil posibilidades por explorar!.

Arroz, olluquito, maní y salsa de palta

Champignones, broccoli, frijolitos chinos, pimento, fideos chinos, siyao
En cuanto a mi salud todo marcha perfecto. En un inicio, como dije
antes, si baje de peso por no alimentarme bien, pero ya está
bajo control. Tampoco he sido «fuertecito» (por no decir obeso), siempre he tenido
contextura delgada. Lo que me ha sorprendido es que ahora soy
talla 30 en pantalón, según las últimas adquisiciones, antes era 28 siempre, vaya.
Por cierto, aprovecho esto para enviar un mensaje a la ciudadanía:
Señores pobladores de la «masa» peruana, entiendo su avidez alimenticia
y el apetito constante que tienen, entiendo que rellenen su estomago
con lo que encuentren. Pero por una puta vez vayan al gimnasio a
bajar esa inmensa masa que tienen como barriga y permitan que cuando
uno a va a comprarse ropa encuentre tallas decentes y no se rodee
de tallas que van desde «pequeño submarino» hasta «elefante de dos patas».
Gracias, La gerencia.
Algunas cosas si me cuestan entender, sobretodo cuando vienen
de personas que, en mi opinión, tienen capacidad de razonar.
«Vas a vivir más» es la más usual, quiero entender si estas
personas se han autocondenado a morir temprano o no tienen mayor
esperanza en la vida, o si no tienen familia por la cual velar, hijos,
etc. Quiero pensar que es producto del adoctrinamiento masivo.
La otra es «te comes una ensalada pues», probablemente estos faltaron al
curso de ciencias naturales (sobretodo en Perú).
También lo que ocurre cuando, como en mi caso con mi mamá (aunque a la fecha
ya aprendió), dicen «¿ahora qué vas a comer?». En las familias peruanas ocurre
algo particular, cada vez que hay una visita o reunión (fiesta, compromiso)
sacan la mejor pieza de carne, matan un animal (sobretodo en la sierra) o hacen
algún artificio similar relacionado con la carne. Lo que me deja pensando
es la costumbre que hay de tomar como ofensa cuando no aceptas este
presente, que ha sido preparado con todo cariño (lo cual entiendo perfectamente
y me hace sentir mal de rechazarlo pero es mi opción, sin embargo no entiendo la reacción).
Probablemente se deba a un hecho antropológico cimentado en nuestra cultura
esto de ofrecer «lo mejor» para la visita, aunque a veces me ha hecho visualizarme
en una caverna en pleno siglo 21.