Seguro se habrán preguntado o interesado en saber que es la chicha y que significa, sobre todo las personas que son de otro país o no frecuentan el círculo chichero.
Bueno estaba navegando en internet y me he encontrado con un tesoro chicha, este artículo, el cual ahora mismo estoy guardando para la posteridad, ofrece un panorama bastante amplio y esclarecedor de "la chicha", de éste podemos extraer algunas frases, que con mucha alegría veo que pertenecen a uno de mis escritores favoritos: Alfredo Bryce, a continuación las mencionadas frases, que podriamos llamar "la definición de la chicha".
"...ahora Lima es chicha y se sigue de largo. Chicha es el señor presidente, el tráfico, la música, el gusto, el clima, la televisión peruana, el patriotismo, el equipo peruano de fútbol Chicha es el medio ambiente, chicha es el alma, chicha es la idiosincrasia, chicha es la corrupción y chicha es la degradación moral, y por supuesto que son chicha los sociólogos que inventaron la palabra chicha."
Otras frases adicionales.
En esa mezcla de castellano malhablado, jerga, nuevas voces, humor, préstamos de jergas de otros países, Última Hora se ganó su espacio propio en la historia del periodismo. Citemos por ejemplo Con Piscolabis / pisqueños darán / serena a pueblo, Depuración de firmas / acabará ipso pucho, Canasteras tromes / viene a mover / la redonda: noviembre, Enjaulan muchacho / que es trome en chantajes, Vela verde dijo mosco / Del Prado a Ledesma, Se dijeron zamba canuta / en congreso indio. Y en términos de humor pícaro podríamos citar el referido a una conocida vedette casada con un baterista: Llegó Tongolole / con el que le toca el bongó.
Y la mas reveladora de todas...
"Se trata pues, de un circuito vicioso chicha y por allí patea latas el hombre que regresó. No tiene los reflejos chicha, los mecanismos de defensa chicha, tampoco los mecanismos de ataque y ofensa y agresión chicha, mucho menos tiene los recursos deshumanizados de ver sin ver y de sufrir vacío de dolor o de volverse loco sin el sufrimiento de la demencia ni mucho menos tiene la capacidad chicha de no ser asesinado por los decibeles salvajes del volumen chicha y los ruidos molestos que en Lima son todos y chicha. Para ello habría que saber montar a pelo el potro salvaje de la vulgaridad y la violencia, de la fealdad instalada en el barrio más feo y el más caro (ya no existe el barrio más bonito), del hambre y la miseria, del desempleo y el desamparo, del infame pacto de hablar a media voz (algo que puede llegar a ser preferible, en vista de lo mal que habla la gente, sobretodo en la televisión chicha, que es casi toda), de los semáforos en que se exhiben todas las cortes de los milagros que en el mundo han sido y nos esperan agazapados apenas el quinto asalto personalizado en lo que va del año. Hay asaltos y raptos al paso, al gusto, portátiles, con o sin dolor, tristes, teóricos y prácticos, anchos y ajenos. Todos son chicha. Chicha es la voz. La cátedra de ética y la cátedra de estética decidieron fusionarse por lo bajo, hasta desaparecer, por falta de supuestos y de presupuestos, por falta de todo. Tal vez entonces nació la chicha. Pero, bueno, mejor no me meto, porque no soy experto. Soy tan sólo una voz que clama en un desierto chicha."
Felicitaciones a Luis Lamán Sandoval autor de este artículo.