Cuando en 1997 un grupo de personas del movimiento de software libre decidió otorgarle más valor a los fines prácticos que a la ética, en lo que respecta al software libre, y decidió formar la Open Source Initiative, ocurrio algo que puedo definir como «la confusión entre los creyentes». Ocurre que desde ese momento muchas personas se han enfrascado en una batalla sin cuartel para diferenciar lo más posible estos dos puntos de vista respecto al software libre.
El movimiento del software libre esta compuesto de diversos grupos, entre los cuales existe algunos que lo prefieren por sus fines prácticos (y que hacen apología de lo que se conoce como «Open Source») y los que creemos en que la ética debe tener prioridad. Han habido y existen intentos por diferenciar algo que no tiene diferencia en el sentido básico de las cosas, sino más bien en la motivación o enfoque del porqué uno hace las cosas. Podríamos hacer una analogía de esta inexistente diferencia con las motivaciones que tienen las personas para hacer una carrera militar, algunos lo hacen porque realmente creen que es una forma de servir a la patria y retribuir algo para los demás, otras en cambio lo hacen con el fin de obtener un nivel social. En cualquier caso ambos siguen por el mismo proceso y realizan las mismas tareas y tienen que obtener los mismos niveles de excelencia para obtener el grado militar, y en caso hubiese un conflicto ambos tipos de personas estarán en el frente de batalla.
El software libre es un asunto de ofrecer el software que creamos bajo cuatro condiciones específicas, éstas condiciones ya conocidas por todos, se ven reflejadas en las licencias, tema de este pequeño artículo. Para que un programa sea software libre debe primero cumplir con otorgar todas las libertades definidas y su licencia debe decirlo explícitamente. Muchas personas tienen la idea de que para que un programa sea software libre debe estar licenciado bajo la GNU GPL, lo cual no es cierto.
Existe la idea, errada, de que un programa es software libre si su licencia es la mencionada, y sino es «Open Source», algo completamente desacertado. El software libre no es igual a GPL, el software libre es un tema de cumplir con una serie de libertades, de las cuales hablamos antes, mas no está vinculado a una licencia en particular.
Podrán decir entonces: este tipo está loco, como se atreve a afirmar eso, pues primero, no es una afirmación inventada por mi, y segundo es lo que la «Free Software Foundation» ha definido. La confusión está en la definición que hace ésta institución de las licencias de software libre compatibles o no con la GNU/GPL y la lista de licencias de software aprobadas o compatibles con la «Open Source Definition».
Una licencia de software es libre si cumple con todos los cuatro requisitos, y además es compatible con la GPL si tiene los mecanismos de protección al software que ésta (copyleft). Por lo tanto no hay motivo para diferenciar un software o licencia de software libre con una de «Open Source», puesto que son la misma cosa. Si hay que tener en claro que muchas de las licencias aprobadas por OSI son más permisivas que la GPL (la más usada para licenciar software libre), incluso existen licencias aprobadas por OSI que no necesariamente cumplen con los cuatro requisitos del software libre. Por ejemplo licencias como la de qmail, la cual prohibe la distribución de versiones modificadas.
En resumen, la GPL, LGPL no son las únicas licencias de software libre y todas las otras son de «Open Source». Existen licencias de software libre compatibles o no con la GPL. Las licencias aprobadas por OSI no son únicamente licencias de «Open Source», la GPL misma esta aprobada por OSI. Éstas licencias son licencias de software que están de acuerdo con la visión «Open Source», la cual no difiere de la del movimiento software libre salvo en el tema ética versus prática.